lunes, 10 de enero de 2011

Estuve a punto de nacer un jueves, pero el viernes no lo permitió.

Ya sabes Roxanne qué tipo de pensamiento tengo la suerte de poseer, el de pensamiento realista con un punto positivo.

Sin embargo, existe una circunstancia que hace que incumpla esta cualidad mía: que ese día que tengo la obligación de vivir caiga en jueves.

Sí, jueves. Mi día más odiado de la semana, ya que parece que mi mala suerte se suele concentrar en este día y no en otro.
Creo que ya es algo psicológico. Temo la llegada del jueves.
Temo la llegada del jueves tanto como salir de casa con restos de pasta de dientes por las comisuras, y ya es decir.
Acuérdate de lo que te digo, el día que se me olvide mirarme la boca antes de salir, seguro seguro seguro que será jueves.

¿Sabes qué es lo bueno? Que de 30 días que suele tener un mes, sólo 4 son jueves.

Y cómo se nota que hoy no es jueves, porque si no quizá no hubiera podido sacar algo bueno.