Terminé el ahorcado, reflexionando detenidamente antes de poner cada letra de las 4 que me faltaban.
Al ver la palabra ya completa, he sentido una extraña felicidad. Como si me hubiera quitado un peso de encima.
Creo que es lo mejor que podía haber hecho, este ahorcado me ha ayudado muchísimo.
Me ha ayudado a decir que sí, lo soy.