martes, 28 de septiembre de 2010

Debilidades que muchos tienen y pocos se atreven a reconocer.

No me gusta escribir con bolígrafo porque los errores se corrigen mejor a lápiz (obvio -.-)
Puedo parecer cursi, pero veo necesario recordarles a mis amigos que les quiero y que me tienen a su lado para lo que sea.
Aunque a veces me pueda pasar semanas sin hablar con alguien sin echarle de menos.
La amistad me parece mas importante que el amor.
Tengo claros mis principios y mis opiniones sobre cada tema; otra cosa es que no sepa expresarlos.
Mis padres deben ser las personas mas pacientes y compresivas de este universo y el del paralelo al soportar mi mal humor continuo.
Casi no tengo contacto con mis familiares, ni deseo cambiar eso.
No me gusta ninguna bebida de-las-que-le-gustan-a-todo-el-mundo.
El momento del día que mas me gusta es la noche, cuando todos duermen y me disfruto de la soledad de mi habitación.
Pero no podría dejar de salir por las tardes.
Sigo teniendo sueños en los que me reconcilio con mi ex-mejor amigo, y eso que nos peleamos hace 4 años.
Me considero una persona débil, incapaz de defenderme si me atacan.
Reconozco que a veces desearía ser otras personas y vivir sus vidas, pero el deseo se me va rápido.
Odio mi forma de dibujar, es mas, me avergüenza.
Me frustro si las cosas no salen como yo esperaba.
No sé por que tengo que saber que el cuadrado de una suma es igual al cuadrado del primero mas el doble del primero por el segundo mas el cuadrado del segundo cuando me cuesta saber la hora en un reloj analógico ._.
Tengo mis propias paranoias y por eso a veces me río sola.
Adoro cantar, pero se que lo hago fatal, y no por eso dejo de hacerlo.
Prefiero escuchar antes que hablar, y cuando quiero hablar siento que nadie quiere escucharme.
No sé actuar con naturalidad cuando le gusto a un chico.
Ni cuando me gusta a mi.
Pienso que la mancha de mi codo me hace única.
Me dan asco los comentarios escatológicos demasiado explícitos y/o demostraciones de ellos.
Soy tan tonta y patética como para creer que me he enamorado de un amigo solo porque lo quiero demasiado.
Hay veces que me miro al espejo y pienso que estoy buenísima y otras deseo que el orco del espejo se vuelva a meter en la cama y no salga.
Me castigo, y me castigaré siempre porque aquella noche no tuve los ovarios para defenderme del viejo que me sobó en el autobús. No me lo perdonaré.

La verdadera razón por la cual escribo esta entrada es porque quiero tener claro las cosas que no me gustan de mi y algunos pensamientos que tengo, y por que no, mis amigos cotillas que lo lean.