Tengo unas horas clave durante el día donde la inspiración me viene como el soplo de aire que me despeina...repentino y en el momento menos oportuno.
En el autobús de las mañanas, en las asignaturas coñazo, cinco minutos antes del recreo (como ahora) que no me da tiempo a escribir nada (¬.¬) y a medianoche.
Hoy me ha dado por pensar que/quien me consolaba antes de crearme este blog y sinceramente...no me acuerdo ._.
Creo que no ha habido nadie, ni nunca lo habrá, alguien capaz de soportar todas las rayaduras publicadas aquí sin sufrir trastornos psicológicos ni mandarme a la mierda a la tercera entrada.
Un blog es lo mejor para desahogarte y para que esos momentos de inspiración queden plasmados en algún sitio. Que cuando lo pase mal, recuerde que este blog esta lleno de entradas demoledoras y vea que ahí también lo pase mal y lo supere.
Un blog tiene la mejor virtud de una amiga: sabe escuchar, te deja espacio para que te expreses, que expongas tus ideas y pensamientos y hace que sea fácil abrirse.
Y por eso, a veces me gustaría que este blog fuese un poco mas real, que no solo permanezca al mundo cibernético. Porque así, parece que estoy hablando con un amigo imaginario, y lamentablemente, me pueden tomar por loca.
Al escribir lo de "amigo imaginario" he sonreído involuntariamente. De pequeña tuve una. La llame Roxy y dormía en la alfombra de mi habitación.
Escribir esto ha hecho que lo recuerde y pensar: ¿Y si el espíritu de Roxy se ha apoderado de este blog para que siga contando con ella?
Después de soltar una carcajada en mitad de la clase, he llegado a la conclusión de que puede ser verdad, tiene toda la lógica que le puede dar mi mente aun infantil y creativa. Así que, querida Roxanne (supongo que habrás crecido como yo, por lo tanto te llamare Roxanne) a partir de ahora te contare a ti cada entrada de mi blog y pasaras de dormir en la alfombra a velar mis sueños infantiles, a cuidar mis pensamientos adolescentes.