jueves, 14 de octubre de 2010

La realidad reparte guantazos que ninguna persona es capaz de esquivar.

Mas de una vez he pensado en apagar la tele cuando se ponen las noticias en mi casa. Mi madre sufre al verlas mientras que a mi no se me mueve ni un solo pelo. ¿Soy una insensible por eso? ¿Despreocupada? ¿Pasota? ¿Inmadura?
Esos problemas los veo tan lejanos a mi mundo que jamas me habría imaginado que se mezclaran. Solo le pasaban a los demás, a gente que no conozco ni ellos me conocen a mi, a los que viven en ciudades que lo mas probable es que no sepa ni situarlas en el mapa ni nunca visite. A la gente que pasa necesidad, a los que en sus vidas no hay mas que sufrimiento y sienten que todo esta perdido.
Hasta que te pasa.
La fría realidad me ha pegado un guantazo que me ha hecho abrir los ojos a la fuerza y ver que YO también vivo en este mundo y por lo tanto, también me afecta a mi.
Solo espero no ser protagonista de ninguna noticia y que mi madre no tenga motivos para llorar delante de la tele por mi culpa.
Y también espero que cierta persona se de cuenta del daño que le esta haciendo a esta familia y a si mismo. Quiero que a el también le peguen ese guantazo.