Mamá: Lo tuyo no es timidez, es mala educación.
Ya sé que mi madre se avergüenza de mí todo el año, pero en esta época se intensifica por mi forma de vestir en las cenas, por mi pasividad, por mi rechazo a mantener una conversación con más de dos frases con alguien y un larguísimo etcétera.
¿De verdad es necesario todo este paripé? Estoy todo el año sin hablarles, apenas sin verles, sin saber nada de sus vidas,...¿por qué llega la navidad y tengo que hacer como si nada? ¿como si fuéramos una familia superunida? ¿por qué tengo que ofrecerles sonrisas forzadas? ¿por qué tengo que fingir que les quiero? ...
No tengo por qué sonreír si no me apetece.
Lo siento mamá, eso de fingir para quedar bien con la gente no es lo mío. Me da igual si es familia y debo-hacer-lo-que-se-debe-de-hacer porque sonreír así no me sale. Mi poker face y mi silencio es lo único que obtendrás de mí estas navidades, como las pasadas y como las futuras. Y mientras te avergüenzas e intentas justificar mi actitud, ocuparé mi sitio en la mesa, esperando a que se acabe el suplicio de las navidades
Estas casas no están inundadas por el espíritu navideño, sino por la falsedad contenida durante el año. Y estoy segura que no soy única. Se nota que no soy la única que fuerza sonrisas.
Entonces...¿por qué no lo dejamos ya?
Hemos fracasado en nuestro intento de hacer comidas y cenas de Navidad, no pasa nada...cada uno en su casa con un bocadillo de jamón y ya está!
Y encima...¿los regalos? esos no son regalos, son gastos tontos de dinero. No los compran pensando en si la otra persona le va a gustar o en algo relacionado con sus gustos ni nada. Son regalos totalmente impersonales, vacíos de cariño, que se los podrían regalar a cualquiera.
Prefiero que no me regalen absolutamente nada. No gastaros el dinero en mí, no quiero nada vuestro.
Porque yo voy a seguir sin relacionarme con vosotros, sin hablaros solo lo justo y lo necesario, sin ninguna expresión en la cara,...y eso me recuerda a cierta enfermedad...
PD.: Alfonso, nunca te he dado ningún consejo de hermana mayor, pero hoy te he dado el primero, no lo has entendido, pero ya te lo explicaré o te darás cuenta por ti mismo...No seas como yo.