miércoles, 12 de enero de 2011

¿Y qué pasaría si...
...me propusiera ir una semana entera con el pelo verdaderamente planchado, recogido en una coleta alta, me quitara el flequillo para despejarme la cara, me maquillara con todo lo que pillara por mi casa y más, me pusiera pendientes y anillos, pulseras de un solo color (a poder ser marrones), las uñas sin pintar, que me vistiera con la camiseta marrón y el chaleco marrón de pelo marrón que me regalaron por Reyes, con una minifalda, medias y botas altas con bolso a juego?

Me miráis y os reís por la calle porque soy distinta. Yo en cambio ni os miro ni me río, porque si tuviera que hacerlo no sabría de quién reírme, ya que todas sois iguales.

No entiendo cómo los tíos distinguen a simple vista a alguien especial. No estoy diciendo que se deban fijar sólo en el físico, sino que nuestro aspecto y nuestro estilo a veces transmite mucho de nosotros a los demás.
¿Tan malo es lo que yo transmito al mundo?



Por lo que se ve, hoy me importa.