Debo reconocer que me encantas.
¿Y qué hay después de que me encantes?
Acto seguido, me sigues encantando,
y a continuación, me sigues encantando,
luego, me sigues encantando,
más tarde, me sigues encantando,
y después, me sigues encantando,
posteriormente, me sigues encantando,
y seguidamente, podría decir que ídem
pero prefiero decir que me sigues encantando.
¿Y qué hay detrás de todo este encantamiento?
Patetismo
de saber que te dedico entradas que nunca leerás
de pensar que florecen en mí sentimientos que nunca conocerás.