Hoy, hace 17 años nací yo.
¿Crees que le falta "ADV" al final de la frase?
Obviamente no, así que cállate la puta boca, estúpido pensamiento mío. HOY NO.
De hecho, creo que yo no podía venir a este mundo otro día.
Mientras que toda Cartagena se divertía por las calles en los desfiles y fiestas propias del Carnaval, a mi madre la disfrazaron de paciente de hospital. Se metió tanto en el papel que no tuve más remedio que nacer hoy.
Según me han contado (qué pena no poder contarlo por mí misma...) mi nacimiento fue un poco extraño...aunque como siempre, prefiero decir que fue especial y diferente.
Normalmente los bebés lloran al nacer y así empiezan a respirar.
Pero yo no emití ningún sonido.
Y normalmente los recién nacidos mantienen los ojos cerrados y poco a poco los van abriendo.
Yo en cambio, en mi afán de ser diferente, miré fijamente a mi madre con mis grandes ojos negros.
Hasta el día de mi nacimiento haciendo anormalidades...
No sé cuál fue el motivo. Supongo que acabé por hartarme de la placenta y quería empezar ya a descubrir cosas de este mundo.
Por eso, a las 22.30, asomé mi cabecita por primera vez.
Y aunque sea muy joven, he descubierto que este mundo no está tan mal, a pesar de que muchas veces me gustaría sumergirme de nuevo en el líquido amniótico.
Aún me queda tanto por descubrir...
Y menos mal que para eso no sólo dispongo de 9 meses.
Sino de todos los años con los que me haya bendecido don Carnal.